Tras seis años de Gobierno socialista, Portugal ha girado hacia la derecha y en las elecciones legislativas avanzadas del domingo ha votado una holgada mayoría conservadora.

Esta derrota ha conllevado la renuncia del primer ministro socialista, José Sócrates, como secretario general del PS.

El vencedor de los comicios, Pedro Passos Coelho, candidato del Partido Social Demócrata, de centroderecha, ya ha anunciado, tras conocer los resultados, su intención de formar un gobierno de "mayoría" al que está dispuesto a sumar su habitual aliado democristiano, el CDS-PP.

A pesar de su victoria, Coelho ha optado por la prudencia, ha advertido de que aplicará las reformas económicas necesarias para salir de la crisis y ha asegurado que Portugal no será un lastre para sus socios de la Unión Europea.

"Portugal no pretende ser un fardo para el futuro", ha reiterado Passos Coelho en alusión a los 78.000 millones de euros que le prestarán de aquí al 2013 Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Passos Coelho ha evitado aparecer eufórico y ha advertido de que los próximos años "van a exigir mucho coraje".