La estrategia de salida planteada por la Reserva Federal ha tenido un impacto significativo sobre la curva de tipos de interés de Estados Unidos y, por efecto arrastre, sobre el resto de tipos a nivel mundial. Desde el 1 de mayo, el tipo a diez años ha repuntado 83 puntos básicos (desde el 1,63 al 2,46 actual), mientras que el tipo a dos años se ha tensionado 15 hasta el 0,34. Y es que si no hay sorpresas, y se confirman las expectativas de recuperación de la Reserva Federal, el escenario que nos espera de aquí en adelante es muy negativo para la renta fija con duración. Asimismo, un entorno de recuperación económica y de reactivación del ciclo económico a nivel mundial debería ser bueno para la renta variable global.

Si analizamos la evolución del mercado de bonos desde la primera semana de mayo, observamos que la corrección de la renta fija ha sido generalizada y sin discriminación por duración, por tipo de mercado ni por calidad crediticia. Si bien la renta fija a corto (emisiones con un plazo de vencimiento entre 1 y 3 años) ha registrado un mejor comportamiento relativo, no ha escapado de las correcciones, algo que se refleja en el comportamiento de clásicos fondos de inversión dentro de la categoría de renta fija a corto euro como el Carmignac Securité y AXA Short Duration. Desde mi punto de vista la corrección de esta clase de activo no está justificada, primero porque la posición cíclica del Área euro no es comparable a la de Estados Unidos y, segundo, porque las expectativas de aumento de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo todavía están muy lejos.

Evolución reciente de los fondos Carmignac Securite y AXA Short Duration


Otra historia está siendo la corrección de los fondos de renta fija internacional como el PIMCO Total Return o el JPMorgan Global Enhanced Bond Fund, a los que el tensionamiento de los tramos largos de las curvas de tipos (especialmente de Estados Unidos) les ha causado mucho daño. El futuro de estos fondos pasa por buscar opciones en emisores que ofrezcan diferenciales de rentabilidad atractivos como deuda emergente y periférica. Asimismo, en el caso de la deuda pública española, conviene resaltar que con el nuevo esquema de resolución bancaria anunciado por el Ecofin se reduce la circularidad entre riesgo soberano y bancario, algo que debería traducirse en menor percepción de riesgo de crédito y mayor atractivo de la deuda española.

Evolución reciente de los fondos PIMCO Total Return y el JPMorgan Global Enhanced Bond Fund


Fuente: Trustnet Offshore

Por último el repunte de la curva de tipos puede seguir haciendo daño a emisores con alto nivel de deuda y con peor calidad crediticia. En este caso, la renta fija high yield y la renta fija emergente con peor calidad crediticia, activos que en el inicio de la corrección cotizaban con valoraciones muy ajustadas, pueden seguir sufriendo en el corto plazo.

Evolución reciente de los fondos JP Morgan Global High Yield Bond y el BGF Global High Yield Bond Fund