El último mes en Wall Street ha venido a reflejar que éste no es ajeno al abismo en el que vive Europa. Las pérdidas han arramplado con el optimismo estadounidense aún a pesar de saberse ganadores de un rally que, tal y como publicaba esta semana el Wall Street Journal, alcanzará nuevos máximos históricos a más tardar en 2014. Su principal selectivo, el S&P 500, no da signos aparentes de recuperación y las principales casas de análisis apuntan a los 1.200 como terreno a conquistar. En tal caso, será cierto aquello de “comprar en lo bajo, aunque aún no del todo” (‘buy the dip, but not quite yet’), como publica la estadounidense, CNBC. 

La distancia entre los tres principales indicadores estadounidenses se incrementa sin que ninguno de los dos perjudicados pueda hacer sombra al tecnológico Nasdaq Composite. Frente a una revalorización en 2012 del 6% en el caso del índice en el que cotizan grandes como Apple, Google o Microsoft; el Dow Jones mantiene prácticamente plano su crecimiento (+0,11%) y el S&P 500 salva los muebles con unas ganancias del 2,5% en lo que va de año. Aún así, su comportamiento del último mes es el mejor del trío neoyorquino, con pérdidas del 3,2%. Pero, ¿es acaso un consuelo?

S&P 500, NASDAQ COMPOSITE y DOW JONES (FUENTE: YAHOO FINANCE)


Hay resistencias contra las que no se puede luchar si la carrerilla previa no de suficiente distancia. “Tras no poder con la zona de 1.345, ahora los soportes a corto plazo están en los 1.300, 1.292 y 1.287 puntos”, aseguran los expertos de JP Morgan Chase.

Para Alejandro Martín, subdirector en España de Hanseatic Brokerhouse, la resistencia a batir se coloca algo más arriba, en los 1.360 enteros, “nivel donde convergería el 61,8% de todo el tramo bajista” y a partir de ahí, sin frenos hasta los 1.200. Analistas como Javier Flores, responsable del Servicio de Estudios y Análisis de ASINVER, prevén “a corto plazo una vuelta al alza desde mínimos de 1.266 puntos” que llegará “por encima de 1.357”, movimiento efectivo a corto, aunque insuficiente “para lograr el nivel de los 1.400”.

Pero, ¿qué se encuentra detrás de la falta de fuerzas del S&P? De un lado, Estados Unidos no es ajeno a la crisis de confianza y bancaria por la que atraviesa el viejo continente. David Weidner, analista de Market Watch del diario The Wall Street Journal, publicaba este mismo martes un artículo titulado ‘El sufrimiento en España podría llegar a Estados Unidos de nuevo’(‘Pain in Spain could come to US again’) donde se explayaba –a gusto…- acerca del colapso de las finanzas privadas españolas y las maldades de Basilea III. “Ni funciona, ni funcionará”, asegura Weidner sobre el rescate bancario y el retorno de la confianza inversora, y de ahí, el posible contagio a los estadounidenses.

Y no es el único país europeo que preocupa a los estadounidenses. Luisa Martínez, directora de Análisis de Miramar Capital EAFI, pone la vista sobre Italia al asegurar que "parece ser la próxima potencia en el punto de mira de los inversores estadounidenses". No obstante, hay datos macroeconómicos esta semana que podrían determinar el ritmo de los mercados, según la experta, como es el caso de "ventas al por menor, IPC o el índice de confianza de la Universidad de Michigan".

Segundo punto en cuestión: la deuda estadounidense. Flores pronostica “tensiones sobre la calificación de su deuda al aproximarse nuevamente al techo de límite de gasto” y esta situación podría hacer que “el S&P visite de nuevo los 1.200 puntos”. No es de extrañar que existan dudas –y eso que desde Nueva York acostumbran sólo a mirar la paja en el ojo ajeno-, pero la deuda neta de Estados Unidos asciende a 15,7 billones de dólares y subiendo, ya por encima del PIB que se coloca en los 14 billones. Es lo que tiene tener impresora en casa…

En línea con este pensamiento bajista, comenta Lee Brodie, en Fast Money, que “los traders están comprando en las caídas, en lo profundo” del mercado, “aunque no todavía”. Según el trader de Wall Street Guy Adami el S&P “testeará los 1.292 puntos en algún momento de esta semana”, así que toca esperar.

En este punto, Martín recomienda abrir “posiciones bajistas” en busca “del primer objetivo en los 1.266 enteros y el segundo de ellos en 1.200/1.210”. Roberto Moro, analista de Apta Negocios, asegura en su blog de Estrategias de Inversión, que “la pérdida de los 1.290”, haría pensar en niveles de 1.200 como supuesto “más probable”.

A la vista de la curva al alza a corto y la vuelta a mínimos en el largo, según Javier Flores, la estrategia a seguir pasaría por “abrir posiciones alcistas hasta los niveles de 1.357, en los que reduciremos exposición para abrir estrategias bajistas ante el fallo contra los 1.400 y aprovechar los mínimos de este verano con objetivo en 1.200”.

No obstante, ¿hay luz para el S&P 500? Todo apunta a que será así. “Incluso si esta mediocre recuperación continúa a esta velocidad, no sería de extrañar que los índices estadounidenses alcanzaran nuevos máximos de cara al año que viene o a comienzos de 2014”, afirma Conor Sen, analista de Minyanville, publicación estadounidense.

Para ir abriendo boca…Flores apunta a un quinteto de compañías sobre las que apostar “en las próximas semanas y trimestre”: Amazon, AT&T, Duke Energy, Verizon y Wal-Mart. Valores a los que se añade The Home Depot, una de las grandes cadenas de bricolaje y de productos del hogar a nivel mundial, tanto por sus fundamentales como por su recorrido bursátil. Luisa Martínez considera que es "una de las empresas" que claramente "se está beneficiando de la recuperación del sector inmobiliario" en Estados Unidos. La propia compañía ha anunciado una previsión de ventas con "un aumento del 4,6% para el presente año fiscal y un margen de beneficio del 12%", además de un "rendimiento de capital del 24% para 2015". A ello se suma un plan de recompra de acciones "hasta los 4.000 millones de dólares" este mismo ejercicio.  

VALORES S&P 500, PERDEDORES y GANADORES 2012 (FUENTE: BLOOMBERG)