Cerca de un tercio de los accionistas de Royal Dutch Shell han rechazado un plan de bonificaciones pensado para retener a sus altos cargos. Los resultados de la votación llevada a cabo el martes, publicados el mismo día en la página web de Shell, muestran la fuerte oposición al plan, ya que un 31,8% de los inversores votaron en su contra frente al 68,2% que lo hicieron a favor. El plan establece una bonificación de 1.000 millones para cada uno de los tres principales ejecutivos de Shell: Linda Cook, directora de la división de gas, Malcolm Brinded, jefe de exploración y producción, y Peter Voser, director financiero del grupo.