El mayor banco helvético, UBS, ha acelerado el abandono de sus actividades "offshore" en Estados Unidos antes de lo previsto según el acuerdo que alcanzó con las autoridades norteamericanas. A partir de mañana miércoles, 1 de julio, UBS bloqueará todas las cuentas no declaradas de sus clientes estadounidenses, y les dará la opción o de ser registradas en sus propias unidades estadounidenses o liquidadas totalmente, según confirmó a la agencia nacional suiza. Según el acuerdo con las autoridades norteamericanas, UBS debía acabar con todo el proceso en octubre. El banco asegura que el contenido de dichas cuentas ha sido transferido a sus titulares.