Telecinco propondrá el reparto de un dividendo de 1,28 euros brutos por acción, lo que supone distribuir entre sus accionistas el 100% de su beneficio neto en 2006, según anunció hoy el presidente de la cadena de televisión, Alejandro Echevarría.
El presidente de la cadena de televisión destacó que este dividendo supone una "rentabilidad por este concepto para los accionistas de más del 6%, la más elevada del Ibex 35 y de toda la Bolsa de Madrid". Telecinco celebró hoy su junta general de accionistas, en la que se aprobaron las cuentas del pasado ejercicio, que se saldó con un beneficio para la cadena de 314,25 millones de euros, un 31% más, así como la gestión del equipo directivo y algunos cambios en el reglamento de la junta. Con el reparto de este dividendo, Telecinco distribuye entre sus accionistas el 100% del beneficio generado neto en el año 2006, de forma que la compañía habrá completado en sus tres años de cotización un total de 772,2 millones de euros en dividendos ordinarios, según aseguró Echevarría. Por otra parte, Echevarría, criticó que el Gobierno autorice a TVE a que incremente de forma "notable" su saturación publicitaria una vez que está "casi ultimada la reestructuración" en el grupo público de medios, y reclamó al Ejecutivo que "dé respuesta al compromiso contraído con las televisiones privadas" en línea con la reducción de la publicidad en la cadena pública, que, según el Gobierno, se haría de forma "cualitativa". IMCUMPLIENTO DEL GOBIERNO DE SU COMPROMISO. En este sentido, recordó el "compromiso del Gobierno" para "compensar la alteración del equilibrio" en la competencia del mercado de medios, según afirmó, debido a la concesión de dos nuevas licencias en abierto, las que dieron lugar al comienzo de las emisiones de Cuatro y La Sexta. Según Echevarría, esta promesa se sustanciaría en una "reducción cuantitativa y cualitativa" de la publicidad de TVE. "Sin embargo, estas medidas siguen sin llegar", dijo el presidente, que aseguró que, al contrario, "se está experimentando un incremento notable en los índices de saturación publicitaria" de la cadena pública, "lo que no hace sino enfatizar los graves defectos concurrenciales que le son propios --según el presidente de Telecinco--, al disfrutar de una doble fuente de financiación, pública y privada". "Esta situación debe cesar de inmediato", reclamó Echevarría, que pidió al Gobierno que "de una vez dé respuesta al compromiso contraído" e "imponga límites claros publicitarios a las cadenas públicas", que, precisó, deben afectar a TVE y a los diferentes operadores públicos de ámbito autonómico. LEY GENERAL AUDIOVISUAL "NO INTERVENCIONISTA". En el ámbito legal, Echevarría se manifestó a favor de la aprobación de una Ley General Audiovisual "que actualice y compile la legislación" dispersa existente. Sin embargo, se lamentó de que el Ministerio de Industria hubiese apuntado en los primeros borradores de la norma a reforzar las "facultades intervencionistas" del poder público, "más que a liberalizar el sector". "No obstante, la última iniciativa proveniente del Ministerio en este campo parece haber empezado a asimilar el cambio de enfoque que venimos propugnando, propiciando un diálogo que estamos dispuestos a impulsar", afirmó. Por su parte, Paolo Vasile, consejero delegado de Telecinco, repasó la temporada televisiva 2006, que se saldó para la cadena con una cuota de pantalla superior al 21% y un resultado en todas las franjas superior al 20% del mercado para su 'target comercial'. En cuanto a la fórmula de programación, dijo, "es clara: pocas películas, porque suponen una inversión importante y de larga duración, pero mucha ficción y magazines, mucho más agradecidos por los espectadores y mucho más flexibles desde el punto de vista editorial y económico", explicó. Entre las claves de la estrategia, mencionó la reducción de costes, "una de las obsesiones del actual equipo directivo", que se fundamenta en la "adecuada combinación de producción propia y ajena", que según sus datos, se reparte en un 81% para la primera, y en un 19% fuera de la cadena.