El primer fabricante indio de automóviles, el grupo Tata Motors, anunció el viernes las primeras pérdidas en ocho años, y advirtió que podría haber nuevos despidos en sus marcas británicas Jaguar y Land Rover, afectadas por la ralentización económica mundial. El grupo Tata Motors, incluidos Jaguar y Land Rover, sufrió una pérdida neta de 25.000 millones de rupias (520 millones de dólares) en el ejercicio presupuestario 2008-2009, concluido a fines de marzo, tras un beneficio neto de 21.700 millones de rupias indias en el ejercicio anterior. Sin incluir las dos firmas británicas, el beneficio neto anual cayó un 50%, quedando en 10.000 millones de rupias, indicó en mayo la filial del conglomerado Tata.