La aerolínea española Spanair espera alcanzar el equilibrio financiero en 2010 y obtener beneficios en 2011, dijo el martes el presidente de la compañía, Ferran Soriano, en una entrevista.  La nueva dirección de la aerolínea, propiedad en un 80% de un grupo de empresarios e instituciones públicas catalanas desde el pasado mes de marzo, no se ha marcado todavía ningún objetivo económico a partir de esa fecha.  "El plan pasa por reenfocar la compañía hacia Barcelona y racionalizar las operaciones. La idea es hacerlo de forma rápida en estos momentos de incertidumbre para luego estar mejor preparados una vez superada la crisis", dijo Soriano.  La compañía, vinculada desde su fundación en 1986 al grupo Marsans y a Scandinavian Airlines, fue vendida por SAS a comienzos de año a Catalana d'Iniciatives y varias instituciones públicas catalanas por 1 euro, tras registrar una pérdida neta en 2008 de 218 millones de euros.