El fabricante checo de automóviles Skoda, filial del grupo Volkswagen, ha logrado un beneficio después de impuestos de 7.151 millones de coronas (311 millones de euros) en el primer semestre del año, lo que supone una reducción del 9,4% respecto al mismo período de 2008. La empresa atribuye la caída de sus ganancias al efecto negativo derivado de la fortaleza de la corona checa, que restó 2.300 millones de coronas (100 millones de euros) al resultado operativo, hasta situarlo en 9.644 millones de coronas (420 millones de euros), un 3,9% menos.