Charles H Dow, padre del análisis técnico, jamás escribió un libro sobre su teoría, pero sí una serie de artículos en el Wall Street Journal. Desde la idea inicial, a pesar de que las pautas originales han quedado intactas, se ha avanzado mucho en este campo.
La pretensión de fondo fue entender los mercados y para ello, diseñó unos índices que recogía las actividades más representativas de la economía. Por aquel entonces, eran la industria y el transporte, de ahí que creara el Dow Jones Industrial Average y el Dow Jones Transport Avergare.

A partir del estudio de dichos índices y aplicando varios principios, se puede intuir la evolución de la economía. Con esa idea, pretendo dar luz a la situación global a través de los gráficos en varios artículos según la zona geográfica. Dado el efecto que tiene la economía americana y con el permiso de los lectores, cruzo el charco para comenzar.  Una de las premisas clave que tuvo Dow, era el hecho de que los índices deben confirmarse entre sí. Es decir, que cualquier movimiento serio de la tendencia, debería estar precedido por señales que indicaran un movimiento en la misma dirección en ambos índices. Vamos a ver si es así. En esta ocasión, como reflejo de las diferentes actividades económicas, vamos a ver la situación del Dow Jones (no podía ser de otra manera) y del Nasdaq, índice tecnológico.

En ambos analizamos desde el inicio de 2007 hasta el cierre del Viernes pasado. El primero de ellos, el Dow Jones, presenta una caída en el 2008 del 51% y no despierta hasta el año siguiente. En ese poderoso 2009 dibuja un claro patrón de tres impulsos alcistas con dilatación que llevan al índice hasta los 10428 puntos después de subir un 16%.

Los dos años siguientes y a pesar de que ambos son años de ascensos, el índice no hace más que preparar la gigantesca figura que hoy día sigue vigente y que está a punto de romper. Esta figura es conocida como cuña ascendente. Y a pesar de su nombre, es una figura muy bajista. De hecho se llama así, porque mientras se forma, “mira” o “apunta” hacia arriba pero antes de que cierre la forma triangular, romperá previsiblemente a la baja. Una vez que rompa, el objetivo será igual a la altura máxima de la figura desde el punto de ruptura y en el mismo sentido. Al no haber roto, todavía no sabemos el objetivo pero marco la caída aproximada para que nos demos cuenta de que podríamos ir a niveles de 2009.



Por otro lado, el índice tecnológico venía de un gran canal alcista (en rojo) que, como vemos en la imagen toca su último máximo al inicio de 2008 desde donde cae a la base del canal y rompe a la baja tras un pequeño rebote. Al igual que el Dow, es a partir de 2009 desde donde comienza el rebote con dos impulsos alcistas marcados en azul. El primero de ellos, desde los 1040 puntos aproximadamente hasta los 2062. Una vez marcada la cresta cae hasta el primer retroceso de Fibonacci, en los 38.2% y al subir nuevamente por encima de la cresta del primer impulso, activa un segundo con un objetivo ya cumplido en los 2720 puntos.

En el corto plazo, el índice está en un canal alcista marcado en verde. Sin embargo, dada la subida tal vertical que lleva desde 2009 no sería descabellado pensar que lo que está haciendo el título es un Hombro Cabeza Hombro, formación de vuelta muy fiable. Por supuesto, habrá que esperar a que confirme el segundo hombro en los 2800 puntos. Si no sube de esa cota y cae rompiendo los 2550 puntos aproximadamente, podremos ver nuevas caídas hasta los 2200 puntos.

La construcción de esta figura recuerda mucho a la que protagonizó este mismo índice en 2008 y que sirvió para romper el canal rojo que venía desde 2002 comentado anteriormente. Si esta figura finalmente se cumple, y uniéndola a la cuña que hemos visto en el Dow, podemos estar ante un movimiento de ambos índices, y por lo tanto, antes un cambio de tendencia a bajista en los índices americanos.




Poniendo en común los datos de ambos índices durante el mismo periodo, vemos que el comportamiento ha sido muy parecido y que, olvidándonos por un momento de los porcentajes, el “dibujo” es casi exacto. Desde final de 2007 caídas y como punto de inflexión Marzo 2009 para subir sin parar hasta hoy.



Sin embargo, si nos fijamos en los datos de apertura, cierre y porcentajes de variación de cada uno de los índices en esta serie de años, podemos sacar algunas conclusiones interesantes.

En primer lugar, el Nasdaq (excepto en 2011), amplifica el movimiento del Dow Jones. Es decir, el año que el Dow sube, el Nasdaq lo hace mucho más y el año que el industrial cae, el tecnológico lo hace en mayor medida. Esa exageración del movimiento se hace con un mínimo del 150%.

En segundo lugar, y tras una de las peores crisis financieras de la historia en la que todavía estamos inmersos, estos dos índices americanos sólo han tenido un año de caída, 2008. En lo que a respecta a Dow, hoy día sigue cumpliéndose aquello que decíamos, es decir, que los índices se mueven a la par y que cualquier cambio de tendencia debe estar precedido por señales muy parecidas en ambos índices. En este caso, la señal del Dow es la cuña y la del Nasdaq, un posible HCH que todavía es pronto para confirmar.

Y en tercer y último lugar, tal y como decía Charles H Dow, vemos como ambos índices reaccionan a la vez en Marzo 2009. Desde ahí, ambos índices se comportan exactamente igual con sendas tendencias alcistas.

Así pues, en el mercado más poderoso del mundo, se cumple esta premisa de Dow. Antes un cambio de tendencia importante, los índices dan señales parecidas para confirmar el movimiento. Veremos si finalmente ambas figuras se cumplen y el movimiento que podemos tener. Pasará lo mismo en la Europa de dos velocidades? Y en otros mercados? Lo veremos.