El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo repite papel y vuelve a cumplir el guión. Su presidente, Jean-Claude Trichet decide mantener el precio del dinero de la zona euro en el 1%, el nivel más bajo en la historia de la institución, con el objetivo de apoyar la recuperación económica de la eurozona, cuyo Producto Interior Bruto (PIB) se estancó en el último trimestre de 2009 respecto a los tres meses anteriores.
En concreto, la actividad económica de la zona euro se mantuvo estable en el cuarto trimestre de 2009 respecto a los tres meses anteriores, mientras que en términos interanuales registró un retroceso del 2,2%. Además, en el conjunto de 2009, el PIB de la eurozona registró una contracción del 4,1%, frente al retroceso del 2,4% en EEUU y del 5,2% en Japón.

Por su parte, el volumen de ventas minoristas en la zona euro registró en febrero un retroceso de seis décimas respecto al mes anterior, cuando había caído un 0,2%, mientras que en términos interanuales el descenso fue del 1,1%, lo que siembra más dudas sobre la fragilidad de la recuperación económica en el bloque del euro.

En este sentido, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advirtió ayer de que dicha recuperación registrará un menor ímpetu en la eurozona que en otras grandes economías como EEUU o Reino Unido, especialmente por el debilitamiento de Alemania, que incluso experimentó una recaída del 0,4% de su PIB en los tres primeros meses de 2010.