La subida de la tarifa ayudará a aliviar el déficit, cuya financiación a quince años "no tiene ninguna lógica, ni económica, ni social, ni política, ni de ningún tipo", añadió el ministro.Por otro lado, Sebastián recordó que el incremento medio del recibo de la luz será de entre el 5% y el 6%, y que no será lineal. "En el caso de la tarifa social, va a suponer una bajada de la luz, porque la filosofía de esta nueva tarifa es promover el ahorro eléctrico", indicó.En cuanto al modelo empresarial europeo para los próximos años, pronosticó que se evolucionará hacia "empresas más fuertes", como "respuesta lógica" a la fuerte dependencia energética del continente. Esta tendencia al fortalecimiento de las empresas "va en beneficio de los europeos", ya que la compra de energía debe negociarse con "monopolios de oferta muy fuertes", indicó.Como en anteriores ocasiones, Sebastián mostró su deseo de que "alguna de esas grandes empresas sea española", pero insistió en que "el Gobierno no va a intervenir" en la formación de este gran grupo. "Probablemente, tampoco podríamos hacerlo, aunque quisiéramos", añadió.Los hooligan de la nuclearSebastián lamentó además que en el debate nuclear haya "mucho 'hooligan'", tanto a favor como en contra del desarrollo de esta fuente energética, y se mostró partidario de "apostar por todas las fuentes de energía alternativas que no generen residuos".En este sentido, advirtió de que "facilitaría las cosas" que, en el ámbito nuclear, se avance hacia una tecnología que no genere residuos o cuyos residuos puedan ser reutilizables."Hoy por hoy, nosotros tenemos un compromiso electoral que cumplir y es mantener las centrales que hay en su horizonte vital para que funcionen con seguridad y eficiencia", añadió el ministro.