Seat, filial del Grupo alemán Volkswagen, prevé obtener beneficios a finales de 2007, un año antes de lo previsto, después de mejorar su resultado operativo en 109 millones de euros hasta el mes de septiembre. La marca automovilística española informó hoy de que en los nueve primeros meses de este año bajó sus ventas el 1,3% y vendió 319.500 vehículos, aunque su facturación por modelo creció, ingresando en total 4.450 millones de euros. Los modelos más vendidos de SEAT al final del tercer trimestre del año fueron el Ibiza, con 130.000 unidades entregadas a cliente final y el León con 90.000 unidades. Además, la marca española se vio favorecida por la buena acogida de la gama de vehículos Altea, que atrajo a cerca de 60.000 compradores.