El presidente francés, Nicolas Sarkozy, endurecerá las condiciones impuestas a las empresas que reciban ayudas estatales y el Gobierno podría adoptar un decreto al respecto antes del próximo martes 31 de marzo, fecha tope que el Ejecutivo había dado a la patronal para presentar propuestas sobre la remuneración de directivos de compañías socorridas por el Estado. Ayer, durante una reunión convocada por Sarkozy en el Elíseo con el primer ministro, François Fillon, y los principales miembros de la UMP, se puso de relieve el daño que en la opinión pública están causando las noticias sobre los 'bonus', 'stock- options' y 'paracaídas de oro' de los altos ejecutivos de empresas a las que el Estado ha inyectado dinero debido a la crisis o que recurren a planes sociales que destruyen cientos de empleos.