El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, ha dicho que el Banco Central Europeo (BCE) debe aceptar el debate sobre la política monetaria y, más globalmente, ha pedido que Europa defienda sus intereses en el mundo. Creo en la independencia del BCE y en la utilidad del euro. Pero hay que poder debatir, ha afirmado ante la Universidad de verano de la principal patronal francesa, Medef, en Jouy-en-Josas (afueras de París). Sarkozy, que repetidamente ha criticado el euro fuerte y acusado al BCE de no tener bastante en cuenta el crecimiento y el empleo, ha dicho que como el BCE es independiente, debe aceptar el debate.