Se ha declarado "convencido" de que en el siglo XXI triunfarán las compañías que tengan al frente a "personas capaces de gestionar el talento" y que se asienten en "firmes valores de honradez, ética y transparencia", con los que conseguir que "los éxitos y los errores" sean responsabilidad de todos los estratos de la empresa.Así, ha apostado por directivos que den "confianza a los trabajadores para que no exista el miedo a equivocarse" y para desterrar así la filosofía de que el éxito es de las altas instancias, mientras que el fracaso es patrimonio de los empleados.En las últimas semanas ha habido insistentes rumores en el mercado sobre conversaciones entre Gas Natural e Iberdrola, nunca confirmadas por las compañías, para fusionarse y configurar un gran grupo energético español.