El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha afirmado hoy que se pronunciará sobre la intención del grupo constructor ACS de elevar su participación en la eléctrica, donde controla el 12,7% (5% en derivados), cuando haya algo "concreto" y "real". "Ante comunicados que hablan de posibilidades y conversaciones Iberdrola no se manifiesta", ha afirmado el presidente de la eléctrica durante la conferencia con analistas para la presentación de resultados. A Iberdrola, ha añadido, "le gusta hablar de hechos concretos" y se pronunciará "cuando haya algo más concreto, más real".
El pasado 17 de julio, ACS, que controla el 45,3% de Unión Fenosa, comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que mantiene conversaciones con distintos operadores del sector energético para vender su participación en Unión Fenosa y "concentrase" en Iberdrola, aunque puntualizó que no había alcanzado ningún acuerdo. Gas Natural, que intentó comprar Iberdrola en 2003 y Endesa en 2005, ha señalado hoy en un comunicado remitido a la CNMV que ha iniciado conversaciones con ACS para adquirir su participación en Unión Fenosa sin alcanzar todavía acuerdo alguno. Al mismo tiempo, ACS ha reiterado al supervisor bursátil en un nuevo comunicado que mantiene conversaciones con diversas compañías para vender su participación en Unión Fenosa, pero no menciona que la operación tenga como finalidad consolidarse en Iberdrola. Fuentes de la compañía consultadas por Efe no quisieron hacer comentarios adicionales a lo remitido a la CNMV. En cuanto a la compra de la estadounidense Energy East, pendiente de la aprobación de la Comisión de Servicios Públicos del Estado de Nueva York (EEUU), Sánchez Galán se mostró convencido de que el organismo dará su visto bueno a la operación y adoptará una decisión "razonable". "Va a salir", afirmó el presidente de la eléctrica quien avanzó que la decisión del organismo será rápida. A mediados de agosto la Comisión celebrará una reunión en la que podría adoptar una decisión. El presidente de Iberdrola explicó que los objetivos de la eléctrica en EEUU se centran en los negocios eólicos y de redes y advirtió de que si se ponen límites a estas actividades la eléctrica podría renunciar a la operación, ya que pierde atractivo. Sánchez Galán aseguró que no tiene un "plan alternativo". Iberdrola ya ha conseguido todos los permisos en EEUU para comprar Energy East, excepto el del Estado de Nueva York.