La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, afirmó hoy que la mejora del índice de confianza del consumidor de agosto elaborado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) muestra que el comienzo de la recuperación no es sólo una "percepción" del Gobierno, "sino que se extiende a toda la sociedad". 
Salgado señaló que todavía quedan "trimestres difíciles". "Cada vez tenemos más constancia de que lo más agudo de la crisis lo estamos dejando atrás", aseguró.

La vicepresidenta económica inauguró una serie de encuentros con la prensa que tendrán lugar, previsiblemente, todos los jueves, para comentar las principales acontecimientos de la actualidad económica de los últimos días y las últimas decisiones de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, que se reúne cada jueves.

Salgado señaló que el incremento en agosto del 3,4% en la confianza de los españoles es un "muy buen dato", que tendrá su traducción en una de las principales "debilidades" de la economía española en estos momentos, como es el consumo, especialmente el de bienes duraderos.

En cualquier caso, señaló que el Gobierno no ha modificado sus previsiones de que la economía española vuelva a tasas de crecimiento positivo intertrimestral entre marzo y junio de 2010, aunque admitió que con este repunte "aún no habrán terminado los problemas".

Salgado se refirió también a la reunión del Ecofin de ayer, en la que los ministros de Economía de la UE acordaron una "retirada gradual" de los estímulos fiscales contra la crisis, cuyo calendario no ha sido establecido aún, si bien señaló que no se producirá "hasta que el crecimiento no se consolide".

RIESGO DE DOBLE UVE

"Estamos tratando de evitar una retirada (de los estímulos) demasiado anticipada", señaló, la vicepresidenta, un riesgo que podría llevar a la economía europea a un comportamiento en "doble uve" caracterizado por una nueva caída tras el primer amago de recuperación.

En este tema, insistió en que España "no ha sido el país que más recursos" ha destinado a estos planes de estímulo fiscal, aunque su impacto en el déficit público ha sido mayor que el de otros Estados que han destinado sus mayores esfuerzos al apoyo del sector financiero, lo que se ha traducido en un aumento de la deuda pública.

"HAY QUE MIRAR LA DEUDA PÚBLICA"

Así, mostró su coincidencia con el comisario europeo de Economía, Joaquín Almunia, en lo relativo a este asunto. "Hasta ahora nos hemos fijado mucho en el déficit y empieza a ser el momento de mirar también la deuda pública", señaló, aunque recordó que Bruselas será la que tendrá la decisión sobre la retirada de estos planes de estímulo.

Salgado aseguró que la deuda pública española no será sustancialmente superior a la estimación que se contempla en los Presupuestos Generales del Estado para 2009, aunque admitió que el Tesoro "se está aprovechando" de la mejora del diferencial con el bono alemán para financiarse.