El grupo Santander se enfrenta a los nuevos retos de la economía con fortaleza, aunque ello no quita que tengan que "hacer ajustes", explicó.Los cambios de ciclo, según Sáenz, "no nos pillan de sorpresa"
, lo que explica que nunca fuesen "víctimas del dinero fácil" y "siempre" tuvieran claras la disciplina del riesgo, la estrategia y el modelo de negocio.En cuanto a la adaptación a una nueva situación con problemas de liquidez, añadió que el crecimiento será menos dependiente del crédito, con atención a los depósitos y con la gestión activa los márgenes.Asimismo tendrá mayor importancia la gestión de la eficiencia y los mercados emergentes, pues apuntó que en Brasil "nos jugamos la cuarta parte de los beneficios, pero tenemos oportunidad para dar sorpresas positivas".Por su parte, el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, ha asegurado que las entidades españolas cuentan con recursos suficientes para hacer frente a la crisis internacional y ha indicado que el crédito crecerá este año a un ritmo de entre el 8 y el 10%.Quintás ha señalado que las entidades españolas están ajustando eficazmente sus estrategias frente a la restricción del crédito y la ralentización de la economía.Así, frente a los problemas de financiación internacional a plazo de un año, la caída de la demanda del crédito y la cuantía de los vencimientos de deuda, el sector cuenta con las facilidades del BCE y la elevada cobertura de los depósitos nacionales, que permiten confiar en la inexistencia de tensiones y en un crecimiento del crédito entre el 8 y el 10%.Esto indica que las cajas y bancos españoles disponen de recursos suficientes para financiar la actividad económica nacional en el nuevo entorno ralentizado, sin necesidad de recurrir a las fuentes externas de financiación.Respecto al aumento de la morosidad, ha explicado que las cajas han reservado 1.600 millones de euros de dotaciones subestándar con cargo a los beneficios de 2007, que se suman al resto de dotaciones específicas y genéricas como "colchón" que garantiza aún más la estabilidad y solvencia de las cajas en el corto y medio plazo.Además, ha añadido que las cajas también disponen de 19.000 millones en plusvalías de sus participaciones empresariales y que están diversificando su actividad para apostar por las pymes o la comercialización de productos no bancarios.