El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, advirtió hoy de que la tasa de morosidad subirá hasta el 2% si el crecimiento de la economía se desacelera hasta tasas próximas al 2%. Quintás, que hizo estos cálculos teniendo en cuenta "el escenario macroeconómico diseñado ahora como posible", añadió que la morosidad llegará incluso al 3% si la desaceleración del Producto Interior Bruto (PIB) se mantiene en 2009. Después de participar en el XV Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte y ABC, el presidente de la CECA insistió en que esa futura mora está "dentro de lo razonable", ya que otros países europeos ya ostentaban tasas similares antes de que se desatase la crisis de las hipotecas de alto riesgo.
Además, Quintás, aseguró hoy que el propósito de las cajas es financiar toda actividad que sea "rentable" y no reducir "toscamente" los préstamos, sin hacer distinción alguna. "Si lo hacemos bien y éste es nuestro propósito, ninguna actividad rentable en el mercado se dejará de realizar por falta de crédito, pues no se trata de reducir toscamente el crédito pase lo que pase", dijo Quintás a la prensa tras intervenir en el XV Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte y ABC. Estas declaraciones se producen después de que diferentes sectores empresariales, especialmente las promotoras y las constructoras, se hayan quejado del corte de la financiación por parte de bancos y cajas. Quintás, que aseguró que se jubilará como "director" este verano, previsiblemente en agosto, también confió en que los mercados mayoristas se abran para las cajas de ahorros, de cuyos resultados en el primer trimestre del año está "muy satisfecho". "Cuando pasen 18 meses y se vea que las cajas van bien, no entenderé por qué los mercados mayoristas no prestan", declaró el presidente de la CECA, que se quejó del supuesto maleficio que recae sobre cualquier estrategia que emprenden las cajas, en referencia a sus intentos de abrir los mercados mayoristas. "Las cajas de ahorros tienen una maldición porque parece que cualquier estrategia llevará siempre al desastre (...) pero en 30 años hemos ganado cuota de mercado a los mejores bancos del mundo, que son los españoles", defendió Quintás.