El grupo constructor Sacyr-Vallehermoso obtuvo unas pérdidas atribuidas a la sociedad dominante de 176,8 millones en 2008, frente al beneficio de 946,4 millones registrado un año antes, como consecuencia del quebranto de 477,3 millones que le provocó la salida de sus cuentas de la francesa Eiffage. Según informó hoy la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), si se descuenta el efecto de la salida de Eiffage, la compañía habría obtenido un beneficio neto de 300,5 millones, el 55,3 por ciento menos. La cifra de negocio alcanzó los 5.379 millones de euros, el 2,7 por ciento más, en tanto que el resultado bruto de explotación o Ebitda disminuyó un 25,3 por ciento hasta los 644 millones.

En el resultado final ha sido determinante la participación del 20,01% que la constructora tiene en la petrolera Repsol YPF, y que aportó al resultado neto del grupo unas ganancias de 299,4 millones de euros.

El negocio constructor, integrado por Sacyr y la portuguesa Somague, aportó el 65% a la cifra de negocio al facturar 3.498 millones de euros, el 4,5% más, en tanto que la cartera de obras aumentó el 6,7%, hasta 6.424 millones.

Vallehermoso, promotora residencial, facturó 1.087 millones de euros, el 22,3% menos, debido a que las ventas de suelo cayeron más de la mitad (101,3 millones de euros) y las preventas de vivienda disminuyeron el 15,6% (952 millones).

En 2008, las ventas contratadas mantienen la tendencia ya mostrada desde principio de año (hasta septiembre habían caído un 85,3%), en tanto que la cartera de preventas cerró el año con 1.551 millones de euros.

En cuanto a Valoriza, su filial de servicios, aportó 866,1 millones de euros a la cifra de negocio, el 37% más, debido a sus negocios de medioambiente (278,8 millones), agua (237 millones), multiservicios (220,7 millones) y energía (125,6 millones).

En lo que respecta a las filiales cotizadas del grupo, que también presentaron hoy sus resultados, la inmobiliaria dedicada al alquiler Testa ganó 47,5 millones, el 33,8% menos.

Los ingresos totales aumentaron el 3,3% (272,6 millones), de los que la mayor parte (254,9 millones) procedieron de la facturación de los alquileres, que subió el 4,6%.

La superficie en alquiler subió el 3,1% (1,58 metros cuadrados), por la incorporación de los más de 53.000 metros cuadrados de la Torre Sacyr en Madrid.

La otra filial cotizada, Itínere, obtuvo un beneficio de 28 millones, que no se puede comparar con los 41,3 millones del anterior porque la compañía ha ajustado su resultado teniendo en cuenta que en noviembre vendió a Citi Infraestructure Partners la mayor parte de sus activos, y contando sólo con las concesiones que se quedarán en el grupo Sacyr Vallehermoso.

A 31 de diciembre, la deuda financiera neta del grupo ascendía a 14.490 millones de euros, el 5,4% menos que al cierre de 2007.

De la deuda total, 5.079 millones se correspondían con el crédito bancario que financia la compra del 20,01% de Repsol YPF, en tanto que 2.704,4 millones de euros procedieron del negocio promotor y otros 2.655,4 millones a los créditos hipotecarios de los inmuebles alquilados.