El Gobierno británico señaló hoy que las propuestas de la Comisión Europea (CE) para reformar el modelo comunitario de supervisión financiera son "un punto de partida para seguir discutiendo". Un portavoz británico subrayó que cualquier reforma adoptada dentro de la UE tiene que ser "factible, práctica y coherente con el enfoque adoptado a nivel internacional en el seno del G-20". El planteamiento de Bruselas, que quiere crear varios organismos nuevos para vigilar la estabilidad del sistema financiero y potenciar la coordinación entre los supervisores nacionales, suscita reservas en Londres, que teme perder el control de su importante sector financiero.