El Gobierno ha decidido reducir el interés de demora -el que se aplica a la liquidación de deudas entre Hacienda y los contribuyentes- del 7 al 5 por ciento, lo que supondrá un ahorro del 28,5 por ciento en los intereses para los ciudadanos que retrasen sus deudas con el fisco. Esta medida de impulso económico forma parte del Real Decreto Ley de medidas de estímulo aprobadas hoy por el Consejo de Ministros y supondrá que, por ejemplo, los intereses que en nueve meses se pagan por una deuda de 1.000 euros se reduzcan de 52,5 a 37,5 euros. Las solicitudes de fraccionamiento o aplazamiento de las deudas con Hacienda ascendieron a unos 1.000 millones de euros en 2008, de forma que esta medida supondría un ahorro de unos 15 millones de euros para los contribuyentes, según explicó en una rueda de prensa anterior al Consejo de Ministros el director general de Tributos, Jesús Gascón