Royal Dutch Shell y Repsol han decidido retirarse de uno de los mayores proyectos gasísticos de Irán mientras crecen las presiones de Estados Unidos para aislar al régimen de Teherán. Según informa el diario "The Daily Telegraph", el grupo angloholandés y la compañía española no participarán en la fase 13 del proyecto de Pars del Sur, el mayor yacimiento de gas del mundo, aunque no descartan hacerlo en fases posteriores. Esa decisión se produce en un momento en que Washington refuerza sus presiones sobre las compañías internacionales para que suspendan sus operaciones en Irán como parte de una campaña internacional para aislar a ese país por su negativa a detener su programa nuclear. Las compañías abandonarán la inversión de 10.000 millones de dólares para el desarrollo de la fase 13 del mayor campo de gas del mundo.
Aunque Shell y Repsol no han querido comentar su decisión, fuentes próximas a ambas compañías citadas por el periódico británico señalan como causas la creciente incertidumbre y los costos también crecientes. El grupo angloholandés y el español firmaron el año pasado un acuerdo preliminar con la Compañía Nacional Petrolera Iraní por el que se comprometían a ayudar al desarrollo de las fases 13 y 14 de Pars del Sur. Según el FT, no está descartado que ambas compañías sigan asesorando sobre cuestiones técnicas a los iraníes en la fase 13. Irán ha estado presionando a Shell y a Repsol para que firmasen el acuerdo definitivo dado que la fase 13 del proyecto está en la frontera con Qatar, país que ya está extrayendo gas de la parte que le corresponde. El mes pasado, Teherán conminó a los dos grupos, así como al francés Total, que participa en las fases 11 y 12, a finalizar en junio sus contratos respectivos. El ministro iraní del Petróleo advirtió de que, si no lo hacían, la rusa Gazprom, la china Sinopec y la empresa nacional india estaban más que dispuestas a sustituirlas. Shell ha justificado su intención de retirarse de la fase 13 porque no puede cumplir el requerimiento iraní de un rápido desarrollo de ese bloque, dice el periódico. Se cree que Shell y Repsol estudian la posibilidad de desarrollar las fases 20 y 21, pero esos bloques no estarán operativos al menos hasta dentro de diez años, por lo que todo está actualmente en el aire. "No hemos tomado aún ninguna decisión sobre si continuar el proyecto iraní", dijeron al periódico fuentes de la compañía anglo-holandesa. El desarrollo del mismo se ha visto fuertemente obstaculizado por las sanciones estadounidenses, que limitan el acceso a equipamiento, tecnología y contratistas de ese país. Estados Unidos quiere obligar con sus sanciones a Irán a suspender su programa de enriquecimiento de uranio, cuyo objetivo, según sospecha Washington, es claramente militar frente a protestas en sentido contrario del Gobierno de Teherán