El presidente de Repsol, Antoni Brufau, calificó hoy de "normal" el ambiente en el consejo de la petrolera con la presencia de los tres representantes de Sacyr, después de que se celebrase ayer su primera reunión ordinaria tras la convocatoria extraordinaria de hace 13 días en la que se ratificó su liderazgo como presidente con la ausencia de los tres consejeros de la inmobiliaria.

En el consejo de ayer se trataron cuestiones relacionadas con la marcha operativa de la petrolera, y en el próximo, en febrero, se aprobarán las cuentas de 2009 y se fijará el dividendo complementario de dicho ejercicio para que la propuesta final sea ratificada en la junta de accionistas en abril.

Brufau se expresó así antes de participar en los Diálogos de Caixa Catalunya y la escuela de negocios Esade sobre los nuevos desafíos energéticos, que se celebraron en La Pedrera de Barcelona. En su intervención, el presidente de Repsol repasó el desarrollo previsto de las energías renovables --con sus costes y beneficios-- y recordó que los combustibles fósiles todavía tienen futuro.

También hizo referencia a la "necesidad perentoria" de que Europa cuente con "una única voz" para cubrir sus necesidades energéticas, tanto en lo referente al modelo que busca como a la negociación con los proveedores. En este sentido, ejemplificó que un país apuesta por la nuclear y otro por la eólica --con lo que no hay un objetivo común--, y que la argelina Sonatrach habla con cada país para vender gas en vez de con el conjunto de la UE, por lo que tiene el poder en las negociaciones.

En el caso de España, consideró que el liderazgo en energía eólica le cuesta encarecer la factura eléctrica del país y restar competitividad a sus empresas, por lo que propuso que se podría plantear que la Unión Europea asuma parte del coste --por las primas tarifarias-- de desarrollar la energía eólica en el continente.