Durante las últimas semanas los mercados se han visto alentados tanto por los datos macroeconómicos como por las noticias políticas. En Estados Unidos las cifras económicas que se han publicado han resultado muy satisfactorias, especialmente en lo que respecta al crecimiento.

La economía estadounidense ha registrado un crecimiento del 2 % del PIB, comparado con un crecimiento del 1.3 % en el anterior trimestre. Además en Estados Unidos los datos de empleo han sido alentadores.

En lo que respecta a Europa, los datos económicos son más complicados debido a la ralentización de la economía alemana en el tercer trimestre, la cual registró en el anterior trimestre un crecimiento de 0,3 %. Además, respecto a las cifras en los países del sur del viejo continente, hemos observado una cierta estabilización en Italia y unos niveles de actividad extremadamente bajos en España. En Francia, por su parte, la situación sigue siendo delicada y el nivel de actividad sigue siendo bajo, no obstante el contexto económico en general no se está deteriorando de manera significativa.

Con respecto al BCE, se ha mediatizado mucho la intervención de Mario Draghi y su capacidad para poner en marcha en plan OMT, el programa de compra de bonos del Banco Central. Por otro lado, no debemos pasar por alto que en el último mes las autoridades políticas han permitido a los países del sur de Europa, sobre todo a España y Portugal, no respetar sus objetivos de déficit. En el caso español se ha situado en torno a un 6%, cuando el objetivo es estar por debajo del 5%, y las previsiones eran de un 4’5 %.

En Estados Unidos las cuestiones políticas también han sido importantes. Durante el pasado mes, Obama ha sido reelegido presidente, pero con una cámara de representantes republicana, lo que le va a llevar a tener que poner en práctica una estrategia política de consenso. Obama tendrá que llevar a cabo una política lo mas consensuada posible para que sus decisiones políticas lleguen a buen puerto, y tiene una buena ocasión para demostrarlo con la negociación del fiscal cliff, que supone el fin de una serie exenciones de impuestos e implica a su vez un recorte de gasto público previsto para finales de este año, lo que tendrá un impacto relevante en la economía.

En cuanto a los mercados financieros, éstos se han visto calmados por los buenos resultados publicados por las compañías que han sido tranquilizadores, gracias sobre todo, y esto quizás podría sorprender, a las publicaciones de resultados de los bancos.

En este contexto, desde nuestro punto de vista la renta variable sigue siendo la clase de activo de la que se puede esperar mayor rentabilidad en los próximos 3-6 meses. En términos de asignación de activos, favorecemos Europa habida cuenta de las mejoras en las primas de riesgo, y de los resultados, que como hemos dicho son bastante tranquilizadores. Sin embargo, todo esto debe verse confirmado por una tendencia de paralización de la degradación del crecimiento en Europa.