El director de la factoría de Renault en Villamuriel de Cerrato (Palencia), José Antonio López Ramón y Cajal, defendió hoy la "política estricta" de producción que está llevando a cabo la multinacional francesa de la marca del rombo para hacer frente a la actual falta de liquidez del mercado y ajustar la oferta a la demanda de modo que, según reconoció, sólo se fabrica un coche cuando hay un cliente con nombre y apellidos detrás. Este fue uno de los mensajes del director de la planta de Renault en Palencia durante su intervención en la segunda mesa de trabajo del foro 'Automoción, presente y futuro' organizado por la Junta de Castilla y León, que contó con la presencia de los representantes de los principales productores mundiales y nacionales del sector de la automoción. José Antonio López Ramón y Cajal hizo especial hincapié en la evolución del Mégane, al que se refirió como "un sostén para la propia Renault-España y para la fábrica de Palencia", en los mercados nacional y europeo y, tras reconocer que "es evidente" que éste no es el mejor momento para lanzar un nuevo vehículo al mercado, admitió que "las cosas vienen como vienen" y destacó también la consolidación de este nuevo modelo de la marca del rombo en los mercados español y alemán.