El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Rodrigo Rato ha valorado hoy que la crisis de liquidez que viven los mercados internacionales implica que el actual modelo financiero internacional ha suspendido la prueba de los mercados. En opinión de Rato, "el mercado financiero mundial se había movido hacia un modelo de diseminación del riesgo. Pero este modelo ¿ha pasado el test de los mercados?" se ha preguntado para añadir que, a su juicio, "los sistemas de valoración del riesgo, los niveles de liquidez y la transparencia del sistema han quedado en cuestión".
"Hace falta un nuevo modelo financiero internacional y para definir este nuevo sistema los países industriales han perdido una cierta credibilidad", ha advertido el ex ministro de Economía del PP en su conferencia en las jornadas del cincuentenario del Círculo de Economía que se celebran hoy en Barcelona. Rato, que tras su conferencia ha dejado el hotel Juan Carlos I y no se ha quedado escuchar el discurso del presidente del PP, Mariano Rajoy, ha criticado hoy el modelo de producir productos financieros sacándolos de balance de los bancos, el cual "no había sido suficientemente testado". También ha criticado Rato "los incentivos del sistema, que han sido puestos en cuestión; y sobre las agencias de rating hay también muchas preguntas sin responder, por ejemplo, las simplificaciones en algunos sistemas de valoración de riesgos". Además, según el ex director del FMI, "queda por ver el marco regulatorio, para lo que no hay una respuesta homogénea. Por ejemplo, España tiene una regulación suficiente y Estados Unidos, no. El Banco de España nunca hubiera permitido que actuaran en el sistema determinadas entidades financieras o que se hubieran hecho determinadas operaciones fuera de balance". Sobre la economía mundial, Rato ha alertado de los altos precios del petróleo y de las materias primas y de que "el comercio mundial se está desacelerando, está creciendo al 4,5, cuando hace un año subía al 8%. Estamos caminando hacia una desaceleración en el conjunto de la economía mundial, agravada por la reaparición de tensiones inflacionistas". Ante esta situación, Rato propone aumentar la inversión de los países desarrollados en los emergentes para reducir el precio de las materias primas y, en concreto, de la energía. "Un acuerdo multilateral sobre inversiones es muy importante pero será muy difícil que los países emergentes quieran cerrar este trato sin antes finalizar la Ronda Doha -la ronda de conversaciones para liberalizar el comercio mundial que lleva años negociándose-", ha advertido el ex ministro de economía español. Para Rodrigo Rato, "el cierre de la Ronda de Doha es un paso esencial para cerrar una acuerdo de multilateralismo comercial, donde grandes fuerzas como Estados Unidos y la UE no puedan imponer condiciones muy desventajosas a países pequeños y pobres". Preguntado por el presidente de Vueling y también ex ministro popular Josep Piqué sobre qué recetas ha de aplicar el Gobierno español para afrontar la desaceleración, Rato ha respondido que hacen falta "nuevas reformas estructurales". Rato ha defendido que ésta es la primera crisis económica que afronta España en el marco del euro por lo que "hemos de ser conscientes de los riesgos de una economía integrada en una Unión Monetaria, de manera que si la oferta no reacciona con suficiente dinamismo la demanda puede quedarse estancada durante mucho tiempo". Rodrigo Rato, además, ha defendido que "esta nueva agenda de reformas estructurales debe garantizar que los grandes beneficios que genera la globalización se repartan de manera más aceptable socialmente, vinculado a la sanidad y a la educación".