Aunque en nuestro país la tan temida crisis subprime no nos alcanza dicen, más que por sus efectos colaterales (crisis de desconfianza), los analistas no recomiendan invertir en valores del sector financiero a no ser que sea a largo plazo, con paciencia, precaución y sobre todo en los dos grandes pesos pesados del sector:
Santander y
BBVA, tal y como apunta José Lizán, analista de Norkapp. ¿Cómo se come esto que parece una incongruencia? Porque aunque lo subprime no está presente -el propio Banco de España establece que los créditos “basura” españoles suponen sólo el 1,27% del total prestado -han de lidiar además de con “el efecto contagio”, con otra crisis que extiende sus tentáculos sobre todo entre la banca mediana: la crisis inmobiliaria. Las circunstancias negativas emborronan el horizonte: ralentización del crecimiento económico (el Banco de España rebaja su previsión de crecimiento al 2,4% este año frente al 3,1% inicial), estancamiento del sector constructor e inmobiliario (según la oficina estadística comunitaria Eurostat, la construcción española retrocedió un 8% en el mes de enero), frenazo en las concesiones hipotecarias (un recorte de entre el 10 y el 15% en el último trimestre de 2007) y descenso de peticiones de crédito para el consumo (229.876 millones de euros en enero, un 0,6% menos que en el mismo mes del pasado año).Los analistas recomiendan invertir en los dos grandes bancos y desaconsejan las entidades medianas por su exposición al sector inmobiliario. “La banca mediana tiene su cartera muy concentrada en préstamos al sector inmobiliario y de la construcción y eso le puede pasar factura”, destaca
Óscar Moreno, analista de Renta 4. Según los datos del Banco de España el importe del crédito concedido a los sectores de construcción, promoción inmobiliaria y crédito hipotecario asciende al 61% de las carteras de los bancos. (Ver Tabla 1).