Que las aguas bajan revueltas en el terreno económico es ya indiscutible. Todos los expertos reconocen que son tiempos de vacas flacas, aunque para algunos se trate de “una ralentización económica”, para otros de “recesión” y para un tercer grupo de “turbulencias financieras”. Terminología semántica aparte, desde que escucháramos por primera vez el término crisis subprime han pasado ya algunos meses y los inversores han visto cómo en una semana el valor de unas acciones pueden caer más de un 90% (fue el caso de los títulos del quinto mayor banco americano, Bear Stearn). Las recomendaciones de los expertos desde agosto de 2007 pasan por la cautela, la precaución e incluso por estar fuera de la renta variable. El inversor tradicional, a largo plazo y poco amigo de los sobresaltos se ha visto obligado a buscarse las habichuelas fuera de los parqués mundiales. Al final aquello de “más vale pájaro en mano que ciento volando” se ha llevado a rajatabla por parte de algunos inversores que han preferido asegurarse una rentabilidad en sus ahorros. El depósito bancario se ha convertido en un producto estrella por la seguridad de rendimiento que ofrece, hasta un 16% de intereses. En el primer mes, hay que aclarar, y únicamente para nuevos clientes que dejen su dinero en Uno-E, filial del BBVA en Internet.
De este modo los bancos no buscan al ciudadano para dejarle dinero contante y sonante, sino que le buscan para pedirle su dinero líquido. El banco paga a su cliente una cantidad por recoger su liquidez y obtener de este modo, financiación. Normalmente a la entidad le sale más rentable recaudar esa financiación en el mercado interbancario, pero dada la situación de desconfianza que se ha creado entre los propios bancos a raíz de la crisis subprime, estos también se han visto obligados a buscar liquidez fuera de su entorno, por los que han apostado por los depósitos como modo de obtener monedas. Hay que aclarar que existen diferentes tipos de depósitos: - Depósitos bancarios a plazo fijo en moneda nacional. El cliente ingresa una determinada cantidad de dinero durante un plazo determinado a cambio de recibir unos intereses prefijados en el momento de la contratación.

- Depósitos bancarios en divisas: Es un depósito muy similar al anterior, pero la diferencia principal es que la operación se realiza con una divisa que se rige por una cotización oficial. Lo mas común es que se realicen este tipo de depósitos bancarios en dólares o en libras esterlinas.

- Depósitos Estructurados: Esta es una modalidad de depósito bancario cuya rentabilidad no se fija en el momento de la contratación por ambas partes, sino que viene fijada según un índice, por ejemplo según el índice bursátil.

- Depósitos on-line: Es la misma operación que se realiza en cualquier local de una sucursal bancaria, pero en lugar de utilizar el lugar físico como canal de contratación, utilizará una página de Internet del banco. Muchas veces este método es más rentable, ya que lo que ahorra el banco al no tener que sostener una estructura física y locales lo transfiere en beneficios y rentabilidad a sus clientes. En los depósitos bancarios en divisas y a plazo fijo, actualmente el ranking sería el siguiente: En primer lugar Unno-E (Grupo BBVA) que ofrece un 16% TAE el primer mes, hasta 60.000€. Es a 9 meses y los ocho restantes el TAE se reduce al 5,41%. En segundo lugar encontramos a Openbank (Grupo Santander) con un 11% TAE el primer mes, hasta 50.000€. Después Citibank, Bankinter y Tubancaja con una oferta del 11% TAE un mes, aunque los límites de cantidades varían: 20.000€, 30.000€ y 100.000€ respectivamente. Por último también Activobank que le daría un 10% TAE el primer mes, para una cantidad de hasta 25.000€ Para obtener una rentabilidad a más largo plazo, aunque de menor cuantía, hasta marzo de 2008, la OCU (Organización de consumidores y usuarios) establece que el mejor depósito a seis meses con una inversión de 6.000€ es el de Caja Duero que ofrece un TAE del 5,11%, la segunda mejor opción es Bancopopular-e.com con un 4,75% TAE y el tercero el de Caja Vital que ofrece un 4,69% TAE. Así las cosas, los expertos recomiendan leer con mucha atención la letra pequeña de cada uno de estos productos. El segundo grupo de depósitos importante es de los estructurados que están referenciados a activos subyacentes como índices bursátiles, valores bursátiles, otras monedas o materias primas. Algunos tienen un porcentaje de la rentabilidad asegurada a un TAE determinado, y otra parte de la rentabilidad que se obtendrá o no en función de los índices a los que estén referenciados. Otros, sin embargo, no aseguran ninguna rentabilidad, únicamente se obtendrá en caso de que se cumpla la condición pactada al contratar el depósito. Este tipo de productos conllevan un mayor riesgo que los depósitos tradicionales por lo que los expertos aconsejan, antes de su contratación, examinar con detenimiento la rentabilidad que ofrece y en qué condiciones, el tiempo de vida del producto y si ofrecen alguna garantía, de lo contrario el titular del depósito podría perder parte del capital invertido.