Cuando todo parecía que la bolsa cambiaba de torna, los mercados financieros han vuelto a demostrar que la confianza no está de su lado. Con el spread de deuda más allá de la cota de los 400 pb, el Ibex 35 se encamina hacia los 7.500 puntos, su soporte más inmediato y cuya pérdida provocaría una auténtica estampida de compradores. Si se quiere tomar como referencia al Dax Xetra, lo mejor es echarse a temblar: adiós a los 6.800 puntos de manera definitiva.

La Bolsa de Frankfurt ha perdido definitivamente los 6.800 enteros, referencia sobre la que residía la esperanza europea. La automovilística Daimler encabeza los recortes de manera lógica en vista del reparto de dividendo aprobado este mismo miércoles, aunque lo relevante es que el Commerzbank es el segundo de la tabla.



En Europa, ídem para el sistema financiero. Es la banca la que protagoniza los mayores recortes y sin ánimo de mejora. La negativa del Banco Central Europeo a nuevos estímulos o, lo que es lo mismo, a otra macrosubasta de liquidez prácticamente gratuita no ayuda a insuflar optimismo en los mercados. El Eurostoxx 50 es arrastrado esta mañana por la banca gala e italiana como ya ocurriera ayer.

Especialmente crítica es la situación del Ibex 35 que al cierre de ayer acumulaba una caída del 5% y veremos como acaba hoy el día. Desde que comenzara el mes de marzo se ha desplomado un 7,55% con la banca en el punto de mira. Este Jueves Santo es la banca mediana la que encabeza los recortes.



Pero, ¿y la prima de riesgo? Esta mañana ya se contenía y finalmente ha tenido picos por encima incluso de los 411 puntos básicos, entre otras cosas, gracias a que la rentabilidad exigida al bono español a diez años supera el 5,8%. Por su parte, la prima de  riesgo italiana sube hasta los 380 puntos básicos. 

A ello se suma que los CDS, Credit default swap, relativos a los bonos a diez años de España para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares, por el contrario, se cambiaban a 448.590 dólares anuales, lo que los situaba como los octavos más caros del mundo.



FUENTE: BLOOMBERG