El amanecer quedó ya muy atrás y el spread de deuda español a diez años escala más de 30 puntos básicos hasta colocarse en los 391 pb. Detrás se encuentran los fantasmas que ha vuelto a despertar la subasta del Tesoro Público en títulos a largo plazo, con un mínimo colocado, a mayor tipo de interés y una demanda decreciente. El bono a diez años, mientras, retoma el vuelo y avanza hasta una rentabilidad del 5,7%. 

El hecho de que el Tesoro Público haya colocado el mínimo previsto, 2.589 millones de euros, en la subasta de esta mañana ha hecho saltar las alarmas de nuevo. La prima de riesgo sube hasta los 391 puntos básicos, lo que supone un incremento del 7,35%, cerca de los 30 puntos al alza.

Por su parte, el bono a diez años, también en aumento, rebota más de un 4,4% y va camino de conquistar el 5,7% de rentabilidad exigida. Las cosas no pintan bien…y menos aún para ser “miércoles santo”.

Todo, después de que el Tesoro Público haya colocado 2.589 millones de euros, frente a la horquilla prevista de entre 2.500 y 3.500 millones de euros. En el caso de los títulos a tres años se ha desplomado el ratio de cobertura hasta quedarse en 2,4 veces, menos de la mitad que en la subasta de bonos con este vencimiento del 15 de marzo (5 veces). Mientras, en los bonos con vencimiento en 2016, la demanda cede ligeramente del 2,6 anterior al 2,5 que se ha quedado este miércoles. Y, por último, al contrario que en los dos anteriores, aumenta la ratio hasta las 3 veces en los títulos con vencimiento a ocho años, frente al 2 anterior.