Incremento de la competencia, reducción de la publicidad y debilidad en el sector. Y todo ello bañado con una deuda que supera los 3.000 millones de euros. El Grupo Prisa se enfrenta a un escenario nada halagueño que, según los expertos, podría llevarle incluso a perder un 30% de su valor en bolsa.
El Grupo Prisa ha decidido recurrir el nuevo decreto para la Televisión Digital Terrestre (TDT) de pago ante los tribunales. La medida conflictiva es la que permite que los operadores con cobertura nacional puedan usar uno de sus canales para la modalidad de pago y no conseguir autorizaciones uno por uno como se había establecido previamente. El grupo de medios reacciona admitiendo que “los cambios normativos perjudican a su plataforma de televisión de pago –Sogecable- y al resto de televisiones de pago por cable o Internet”. Y las reacciones de los inversores no se hacen esperar: la compañía pierde más del 5% en la sesión. Según Prisa, “el concurso al que se presentaron Antena 3TV, Telecinco y Sogecable no exigía ninguna modalidad de emisión, mientras que aquellos a los que concurrieron Veo (El Mundo), Net (Vocento) y La Sexta imponían obligatoriamente la emisión en abierto”.

La deuda… su gran lastre

Y es que esta ‘apertura’ significa más competencia para la compañía. Menos trozo del pastel de los beneficios. En definitiva, más debilidad en el sector. Leonardo Lara, gestor de fondos de Metagestión considera que “el sector es bastante débil, la publicidad sigue bajando y eso, unido a la deuda tan grande que tiene” hacen no ser nada positivos con el valor. Eso sí, sin obviar que “puede tener rebotes puntuales por noticias del sector”.

Noticias como lograr un acuerdo con sus bancos acreedores para refinanciar su deuda, pactar los derechos del fútbol con Mediapro o anunciar un proyecto de integración con Imagina, accionista de referencia de La Sexta. Unas informaciones que en los últimos tres meses han llevado al valor a repuntar un 102% desde los 1,98 euros en los que cotizaba el pasado mes de marzo. Pero no todo es positivo: empezando por la propia deuda de la compañía – que sobrepasa los 5.000 millones de euros- y que ha despertado los rumores de una posible ampliación de capital de 900 millones de euros “en los próximos meses aprovechando los niveles de cotización”, explica Ibersecurities. Una operación que según la casa de análisis “podría lastrar la cotización de la acción hasta niveles más cercanos a los precios que barajamos- 2 euros por acción- a los que esperaríamos para tomar posiciones”. Luis Benguerel, responsable de mesa de renta variable de Interbroker admite que tras el fuerte calentón que llevo a la compañía por encima de los 4 euros “empieza de nuevo el goteo y es probable que busque la zona de 3 ó 2,80 euros”.

Con la deuda también está relacionado su último anuncio. No distribuirá dividendos a cuenta de los resultados de 2008, ya que pretende reducir su endeudamiento. Una medida con la que pretende ahorrar cerca de241 millones de euros, que iría acompañada de un posible recorte de salarios en su plantilla y que debería entrar en vigor en el mes de julio hasta finales de 2010. Paralelamente el grupo ha intensificado la búsqueda de socios para comprar participaciones minoritarias en su negocio editorial Santillana y en el portugués Media Capital.