En estos momentos tan decisivos para Italia afrontamos la elecciones tan esperadas por el marco internacional. Hay diferentes aproximaciones y queremos presentar la visión de nuestro socio de información financiera que disponemos en nuestro broker, Lincetrading.com ,para estudiar el posible impacto de cambios en el poder dentro de la economía real.

Los italianos se preparan para elegir a su nuevo primer ministro en las elecciones generales que se celebrarán el 24 y 25 de febrero. El resultado será determinante para la continuidad de las reformas emprendidas en Italia.¿Quién se presenta? Tres coaliciones y un partido en solitario




Fechas clave
 24 de febrero - 7.00 GMT – Apertura de los colegios electorales
 25 de febrero - 14.00 GMT – Cierre de los colegios electorales
 25 de febrero - A partir de las 14.00 GMT – Primeros sondeos a pie de urna

Escenarios

A pesar de que algunas coaliciones ya se han formado, ninguno de los principales partidos anunciará una alianza con otro hasta después de las elecciones, puesto que las formaciones quieren diferenciarse unas de otras. Sin embargo, se espera que la coalición de Monti se alíe con la de Bersani para asegurar un número suficiente de escaños en el Senado en caso de que el partido de Bersani lo necesite. En este caso, los expertos prevén que Monti podría ocupar un puesto destacado, por ejemplo ministro de Finanzas.
Una fuerte presencia del Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo sería negativa a causa de sus posiciones anti-establishment. A pesar de que no es previsible que el partido se acerque al poder, podría ser considerado una oposición creíble. Un segundo escenario negativo sería que la coalición de Berlusconi obtuviera unos resultados mejores de lo esperado que impidieran a Bersani y Monti alcanzar la mayoría absoluta. Para que esto sucediera, la coalición de Berlusconi tendría que hacerse con el control de cuatro regiones indecisas (Campania, Lombardía, Siciia y Véneto), así como obtener otros resultados sorpresa. Recientes sondeos reflejan que el 60% de los votantes aún están indecisos, por lo que aún hay un riesgo de que los “peores escenarios” fructifiquen, aunque no sea previsible.

Información general

El Parlamento italiano se divide en dos cámaras: la Cámara de los Diputados (Cámara Baja), con 630 miembros electos, y el Senado (Cámara Alta), con 315 miembros electos más cuatro senadores vitalicios por designación. El sistema electoral de la Cámara Baja garantiza a la mayor coalición el 55% de los escaños, a pesar de que no se corresponda con el número de votos obtenidos. A la vista de los sondeos más recientes, es previsible que la coalición de Bersani obtenga el control de la Cámara Baja.

La carrera por el Senado es más complicada, puesto que el proceso electoral se basa en 20 elecciones regionales distintas. Cada región estará controlada por una coalición con al menos el 55% de los escaños, sin embargo la composición final del Senado en su conjunto podría estar menos clara. Si la coalición de Bersani no lograra alguna de las cuatro regiones clave, es probable que el partido perdiera el control total del Senado. Téngase en cuenta que es preciso obtener 158 escaños para lograr la mayoría en el Senado.

Reacciones del mercado

Si el voto impide lograr una mayoría clara en el Senado, tal y como apuntan los sondeos, es probable que se vea una presión a la baja en el EUR a corto plazo, con la mirada de los mercados puesta en una coalición de Gobierno entre Bersani y Monti. En caso de que no lograran concluir un acuerdo de forma fácil e inmediata, caerá la inclinación al riesgo (sentimiento risk-off), se debilitará aún más el EUR y la prima de riesgo de la deuda pública italiana respecto a la alemana aumentará como consecuencia de la incertidumbre política. El mejor escenario sería que Bersani y Monti formaran coalición rápida y fácilmente, en cuyo caso se preservaría la continuidad de las reformas italianas, lo que sería percibido positivamente por el mercado. Aunque, según el equipo de economistas de UBS capitaneado por Reinhard Cluse, no hay que dar por hecho que Monti asumirá un puesto clave en ese futuro Gobierno y esa potencial ausencia sería una decepción para los mercados.

El peor escenario sería que Berlusconi obtuviera suficientes votos como para impedir a Bersani y Monti formar una coalición con control, lo que llevaría a un Parlamento sin mayorías absolutas. En este caso, sería necesario volver a convocar elecciones, lo que daría lugar a nuevos meses de incertidumbre que provocarían nuevas alzas de los tipos de la deuda italiana.

UBS señala que, si bien el próximo Ejecutivo italiano seguirá bajo una intensa presión por reducir deuda pública (aproximadamente equivalente al 125% del PIB), también deberá centrarse en acelerar la liberalización del sector servicios, un área en la que Bersani se ha ganado credibilidad. Por el contrario, el avance en la reforma del mercado laboral para impulsar la competitividad podría ralentizarse a causa de la inclinación de izquierdas del Partido Democrático. Se trata de un asunto que será objeto de discusión con la Elección Cívica de Monti y que se espera que termine convergiendo hacia un programa común.

Elecciones en Chipre

Como recordatorio, Chipre celebrará elecciones el 17 de febrero. El actual presidente, Christofias, no se va a presentar a la reelección. Su partido, el Partido Progresista del Pueblo Obrero (AKEL), es de izquierdas y su candidato es Stravros Malas. El principal opositor es Anastasiades, líder del Unión Democrática (DISY).
Los últimos sondeos dan a Anastasiades un 40% de la intención de voto, seguido de Malas con el 22% y un candidato independiente, Lillikas, en tercer lugar con cerca del 20%. En las elecciones chipriotas, los dos candidatos más populares se enfrentarán a una segunda vuelta a menos que uno de ellos obtenga el 50% de los votos. Anastasiades no llega en la actualidad a ese umbral, aunque es probable que se garantice la victoria en el desempate. La segunda vuelta se celebrará el 24 de febrero.