La compañía de electrónica holandesa Royal Philips Electronics ha anunciado  nuevas medidas de ahorro de costes tras registrar una pérdida neta en el primer trimestre. La recesión mundial afectó sobre todo a las filiales Lighting y Consumer Lifestyle, pero las ventas de Healthcare también lo notaron. La pérdida neta de Philips en los tres primeros meses del año ascendió a 59 millones de euros frente al beneficio neto de 294 millones en el mismo periodo del ejercicio pasado.
Esta cifra se coloca por encima de las estimaciones de los analistas que esperaban una pérdida neta de 25 millones de euros.

Los resultados antes de intereses, impuestos y amortización, o EBITA -la cifra que siguen los analistas para tener una visión más clara del rendimiento operativo de Philips-, fueron de una pérdida de 74 millones de euros frente al beneficio de 265 millones de euros de hace un año. "En el primer trimestre hemos visto un deterioro significativo de nuestros mercados", dijo el consejero delegado, Gerard Kleisterlee, en un comunicado.

La compañía está esforzándose por recortar costes y ahora prevé un ahorro de gastos anual superior a 500 millones, por encima de su previsión anterior de 400 millones de euros.