La Comisión Bancaria ha afirmado que aunque las entidades financieras francesas el pasado año se vieron afectadas por "la violencia de la crisis, hasta ahora han sabido remontar sus consecuencias" y mantener "un buen nivel de solvencia". En su informe anual de 2008, la Comisión Bancaria puntualizó que pese a todo "sigue siendo más que nunca necesaria una gran vigilancia en la gestión de todos los riesgos".