La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) aconseja a los países mantener abierta la puerta a la inmigración para hacer frente a las necesidades de mano de obra a largo plazo una vez superada la crisis económica, según el último informe sobre las Perspectivas de las Migraciones Internacionales presentado hoy por el organismo con sede en París. El documento constata que el desempleo ligado a la crisis afecta en mayor medida a los trabajadores inmigrantes que a los autóctonos --en el caso español la tasa de paro es del 27% en el primer caso y del 15% en el segundo-- porque los sectores de actividad que más han caído son también los que más mano de obra inmigrante contrataban, como la construcción o los servicios vinculados al turismo.