El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha asegurado que la recuperación del empleo será la principal prioridad de su Gobierno en 2010 y para ello instó al Senado a que apruebe "sin dilación" la reforma laboral aprobada por el Congreso, con la que pretende fomentar la creación de empleos en el campo de las energías renovables. Durante su primer discurso sobre el Estado de la Unión, el mandatario hizo una fuerte defensa de las PYMES norteamericanas, apostó por un nuevo modelo económico a largo plazo basado en la innovación y se mostró firme en su propósito de reformar el sistema financiero en favor de las familias y las clases medias.