El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó hoy que la liquidación de las automovilísticas Chrysler y General Motors hubiera sido un "desastre". El presidente estadounidense hablaba en un acto en la Casa Blanca acerca de la declaración de bancarrota del gigante del motor General Motors, que dará pie a una amplia reestructuración y la convertirá en una empresa de menor tamaño, y la autorización de un juez que abre la vía a la fusión de Chrysler con la italiana Fiat