El presidente de EEUU, Barack Obama, dijo hoy estar insatisfecho con el ritmo de recuperación económica en el país pese a que la destrucción de empleo se ha ralentizado y afirmó que queda mucho por hacer. "No estoy satisfecho, tenemos más trabajo que hacer", afirmó el inquilino de la Casa Blanca antes de reunirse con su equipo económico para analizar las fórmulas a seguir para ayudar a EEUU a salir de la actual crisis. Reconoció que el país está todavía en el centro de una "recesión muy profunda" y alertó de que llevará una cantidad "considerable" de tiempo el salir del pozo económico. Entre las medidas que se pondrán en marcha de inmediato, según anunció hoy Obama, figura la aceleración de 10 grandes proyectos financiados con fondos del paquete de estímulo económico por valor de 787.000 millones aprobado en febrero por el Congreso.