Tras el rebautizado como “lunes negro”, no llega el rebote sino lo que se anticipa como un “martes negro”. La bolsa da una nueva muestra de irracionalidad y se deja llevar pos la “psicosis” que provoca la posibilidad más latente que nunca de una recesión en EE.UU. Un temor que no es nuevo pero, que ahora se antoja más cercano y que ha provocado un efecto dominó en todas las bolsas mundiales. El dinero se acobarda y huye, auque los analistas recuerdan que en momentos de pánico es mejor no vender y recomiendan esperar a que se calmen las aguas. Pero los inversores prefieren “salvar los muebles”, toda vez que existe una sensación de pánico generalizado a que la banca europea lance una oleada de
profit warnings. Además, a nadie se le escapa que estamos en el peor de los escenarios, con una inflación alta y una crisis económica, de manera que muchos vuelven la mirada hacia los Bancos Centrales y no descartan que la FED baje los tipos antes de su reunión de la próxima semana. Lo veremos. De momento, lo que vemos en el horizonte más cercano son ventas y más ventas. Números rojos que afectan sobre todo a Sacyr Vallehermoso
, que cede un 8,5 por ciento, mientras que Abengoa baja un 9,11 por ciento. Bankinter y Popular
son los bancos más penalizados, al ceder más de un 8 y un 6,5 por ciento, respectivamente. Más de un 6 por ciento bajan Acciona y REE y un 6,75 por ciento es lo que se deja la petrolera hispano argentina Repsol YPF. Caen a plomo los grandesAdemás del castigo que sufre Repsol, el BBVA se desploma un 4,5 por ciento, mientras que su competidor, el Santander, se desploma más de un 7 por ciento en su primer cambio, para volver a ser suspendido por subasta de volatilidad. Entre tanto, Telefónica, suspendida por subasta de volatilidad cuando bajaba más de un 5 por ciento, se mantiene por debajo de la emblemática barrera de los 100.000 millones de euros. Y así, suma y sigue: los descensos se extienden a todos los valores del selectivo del contínuo. Ni siquiera Colonial consigue evitar los descensos y se deja un 1,97 por ciento, pese a publicarse que ING Real Estate y Realia son los nuevos nombres que se suman a la puja por Colonial. La filial del banco naranja y la española estudian pujar por la compañía que preside Mariano Miguel y de la que Luis Portillo es máximo accionista con el 40 por ciento del capital. Según El confidencial, la operación más avanzada es la de ING pues ya se ha visto con los principales accionistas "para calibrar sus posibilidades de éxito". Pero no son las únicas noticias que afectan al valor. También se publica que Portillo y Nozar reclamarán a General Electric – que ha reconocido su interés en la inmobiliaria- 3 euros por acción como mínimo.En el mercado continuo ninguna de las compañías cotizadas consigue escapar de los números rojos. Los retrocesos más abultados son para Prim, con descensos del 12,4 por ciento, mientras que Iberdrola Renovables, se deja más de un 10 por ciento. Las acciones de Realia, que suena en la “puja” para hacerse con Colonial, bajan un 6,7 por ciento. Mientrs, la empresa de ingeniería Técnicas Reunidas, que paga este martes un dividendo bruto de 0,45 euros por acción, cede en bolsa un 8,48 por ciento.El descalabro se extiende al resto de plazas europeas, aunque el Dax Xetra ha sufrido los mismos problemas para cotizar que los que vemos en la plaza española. Aún así, se hunde un 5,42 por ciento, el Cac 40 de París baja un 2,75 por ciento y el FT100 de Londres recorta un 2,95 por ciento. El Eurostoxx 50 desciende un 1,5 por ciento. Los bonos, refugioLas obligaciones españolas a diez años han iniciado la jornada en el mercado secundario de deuda pública con pérdidas en su rendimiento, que se sitúa en el 3,99% frente al 4,09% con que cerró ayer. De esta forma, el precio de estos títulos de deuda, que evoluciona en sentido contrario al rendimiento, se eleva hasta el 111,78 por ciento, desde el 110,90 por ciento de ayer.