Las acciones del Northern Rock, que en sólo dos días perdió en bolsa más de la mitad de su valor tras verse obligado a recibir un crédito de emergencia, volvían a caer hoy entre rumores de que pueda ser adquirido por debajo de su valor de mercado.
Después de recuperar este martes un 8,22% tras las garantías excepcionales del Gobierno a los ahorradores y una nueva inyección de liquidez por el Banco de Inglaterra, las acciones del quinto banco hipotecario británico han caído un 16,01% hasta los 262,47 libras. Las especulaciones sobre que Northern Rock podría ser comprado comenzaron después de conocerse el pasado viernes que el banco se había convertido en la primera entidad del Reino Unido en verse obligada a acudir a la reserva de emergencia del Banco de Inglaterra por culpa de la crisis de liquidez en el mercado interbancario. Su desplome bursátil, además, ha venido a convertirlo en presa fácil de sus rivales, entre los que figurarían HBOS, propietario del líder hipotecario británico, Halifax; Lloyds TSB o HSBC. Según fuentes del mercado, un potencial comprador podría ofrecer 200 peniques o menos por Northern Rock, lo que valoraría la entidad como máximo en 842 millones de libras (más de 1.200 millones de euros). Mientras las acciones del quinto banco hipotecario caían, las de sus rivales cosechaban ganancias: HBOS subía un 3,70%, Alliance & Leicester avanzaba un 3,03% y Bradford & Bingley ganaba un 3,8%.