La entrada de dinero nuevo y el impacto negativo en las empresas estatales y los bancos (especialmente los vehículos de financiamiento del gobierno local) han impulsado de nuevo alzas en las tasas de China.
Además se cree que la inflación se debe principalmente a los precios de los alimentos.

Creemos que estos problemas podrían ser sobrevalorados, y los políticos pueden haber subestimado las presiones inflacionarias. Como resultado, el endurecimiento de la política es probable que sea más suave de lo esperado, y las perspectivas de crecimiento para 2011 podrían ser mejoesr de lo esperado. Sin embargo, la sorpresa de la inflación y, posteriormente, la restricción monetaria más abrupta, constituyen los principales riesgos para 2011.