La entidad bancaria califica estas pérdidas de "positivas" teniendo en cuenta la reserva de 667 millones de euros que realizó en 2010 para hacer frente a préstamos hipotecarios.

Pérdidas que corresponden al número de hipotecas de riesgo que mantiene en su cartera inmobiliaria que asciende a 3.500 millones de euros. Durante el pasado ejercicio, la entidad reservó 667 millones de euros para hacer frente a préstamos con alto riesgo de impago, son 37 millones de euros más que en el año 2009. Asimismo, creció el valor de sus depósitos hasta un 28% respecto al ejercicio anterior, alcanzando los 5.300 millones de euros.

Del otro lado de la balanza, su cartera general de préstamos se contrajo un 8%, hasta los 9.400 millones de euros de los que 3.300 millones corresponden a créditos de inmuebles comerciales. Un sector especialmente sensible puesto que en él se concentran la mayor parte de préstamos con alto riesgo de impago.