Lafirma de servicios financieros Morgan Stanley alertó  sobre el inicio de una segunda oleada de crisis por el deterioro de los negocios, en la que ya está entrando la economía mundial, después del trance financiero de los últimos meses. El presidente de la firma en Asia, Stephen Roach, declaró que "la segunda oleada estará impulsada por la débil rentabilidad de las empresas de todo el mundo y que tendrá un impacto negativo en la capacidad de éstas para devolver los créditos a los bancos y a otras instituciones financieras", señaló Stephen Roach, presidente de Morgan Stanley Asia, en una entrevista con la agencia de noticias Xinhua.
El economista cree que "estamos justo al principio de la segunda ola, que refleja más el impacto del ciclo de los negocios globales que el contagio del mercado de créditos". La primera oleada se produjo por la crisis de los préstamos "tóxicos" o de alto riesgo, que ha creado una profunda recesión en la economía mundial, señaló Roach desde la sede de la división asiática de la firma, en Hong Kong.

Las perspectivas para este año, según la firma, son poco prometedoras, ya que la recesión no ha tocado fondo. "Creo que 2009 representará el primer año completo de declive del PIB mundial desde la Segunda Guerra Mundial", vaticinó Roach.

Las principales economías del mundo están todas en recesión, "nunca antes se había vivido una situación así", y el peor momento van a ser los primeros meses de este año, con una ligera recuperación en los tres trimestres siguientes. En cuanto a China y otras grandes economías emergentes, Roach prevé que ralentizará su crecimiento o incluso pueden entrar en recesión, y el desempleo seguirá aumentando a lo largo del 2009.

La recuperación en términos numéricos se puede iniciar a finales de este año, ya que el resultado del último trimestre de 2008 y el actual van a ser desastrosos. "Por lo tanto, estadísticamente, se puede registrar un incremento positivo para el resto del año, pero va a ser efímero", pronostica Roach, presidente para Asia de Morgan Stanley desde 2007.

La contracción global se prolongará probablemente hasta principios de 2010, pero el principal riesgo en la actualidad es que los masivos paquetes de ayuda que se han puesto en marcha en todo el mundo no frenen la depresión económica.

Roach señala que el deterioro de la situación impide que la bajada de los tipos de interés genere algún alivio, una situación sin precedentes, y alerta contra las continuas burbujas artificiales de activos por la afluencia crediticia de los paquetes de estímulo, que llevará a una siguiente fase de reducción de préstamos, por una especie de efecto "boomerang".

Roach fue uno de los asesores que recomendaron al Gobierno chino en noviembre pasado recurrir a un agresivo paquete de estímulo de 4 billones de yuanes (450.000 millones de euros), "pero quizás no sea suficiente". "Creo que finalmente el Gobierno tendrá que emitir medidas fiscales adicionales".

La apertura de China ha expuesto al país asiático a la crisis, con una fuerte contracción en sus exportaciones que ha afectado al resto de la economía, pero Roach cree que se recuperará pronto si las políticas para estimular el consumo interno funcionan, y que crecerá a mayor ritmo que el resto del mundo en 2009.