La compañía estadounidense de software Microsoft cerró su ejercicio fiscal 2008/09 con un beneficio neto de 14.569 millones de dólares (10.259 millones de euros), lo que representa un retroceso del 17,6% respecto al ejercicio precedente.


La caída de los resultados del gigante de Redmond refleja la menor demanda de productos como el sistema operativo Windows o la 'suite' de programas Microsoft Office, así como el impacto del descenso de ventas en el mercado de PCs.

"Nuestro negocio continuó sufriendo el impacto negativo de la debilidad en el mercado global de PCs y servidores", dijo el director financiero de Microsoft, Chris Liddell, quien en este entorno calificó de "excelente" haber logrado un ahorro operativo de 750 millones de dólares (528 millones de euros) en el cuarto trimestre del ejercicio.

De este modo, la cifra de negocio de Microsoft registró un retroceso del 3,3% respecto al año precedente, hasta 58.437 millones de dólares (41.148 millones de euros). Además, el impacto negativo de los tipos de cambio restó un punto porcentual a la facturación de la multinacional informática.

Los problemas de Microsoft se hicieron especialmente visibles en el último trimestre de su ejercicio fiscal, ya que entre abril y junio su beneficio neto retrocedió un 29,1%, hasta 3.045 millones de dólares (2.144 millones de euros), mientras que sus ventas disminuyeron un 17,3%, hasta 13.099 millones de dólares (9.223 millones de euros).