La canciller alemana, Angela Merkel, rechazó hoy categóricamente nuevos programas de reactivación económica mientras los vigentes no hayan desplegado todo su efecto, y reclamó "acuerdos muy concretos" en la cumbre del G20 en Londres. "El mundo se encuentra en la encrucijada. Tenemos que hacer todo lo posible por que la crisis no se repita", dijo Merkel en una declaración ante la prensa en Berlín poco antes de viajar a Londres para participar en la cumbre. La canciller insistió en que la cumbre debe sentar las bases para crear un nuevo orden de los mercados financieros que evite que se repita una crisis mundial como la que se está viviendo. "Tenemos que ir más allá de lo hablado en Washington", dijo Merkel, quien añadió que todo lo que se acuerde en Londres debe tener la garantía de ser aplicado. "No debe quedar ni un lugar, ni un producto y ni una sola institución sin supervisión y transparencia", sostuvo. Merkel se mostró partidaria de elevar al dotación del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de incrementar la ayuda a los países en desarrollo que padezcan especialmente el impacto de la crisis, pero rechazó las propuestas de que los países industrializados refuercen sus programas actuales. "Hemos hecho una gran aportación", dijo Merkel, quien recordó que el segundo programa de reactivación de su Gobierno fue aprobado hace menos de ocho semanas, por lo que ni siquiera ha podido desplegar todo su efecto.