La conocida cadena minorista británica ha registrado la que es su primera bajada de las ventas de sus establecimientos en dos años y medio. En el último trimestre del año, el que incluye además la campaña navideña, los ingresos de la compañía disminuyeron un 2,2%, un signo más de la moderación del consumo reflejada en el día de ayer con las cifras de ventas al por menor en el conjunto del Reino Unido.