Los precios al consumo de EEUU aumentaron un 0,4% en el mes de noviembre, tras el aumento experimentado por los precios de la energía, según acaba de publicar el Departamento de Trabajo americano. Este dato se ha ajustado a las previsiones. Si se exluyen los precios de los alimentos y de la energía, por considerarse más volátiles, los precios se habrían mantenido sin cambios.