Los países de la UE con plantas de Opel acordaron hoy darse hasta el 7 de octubre, después de las elecciones alemanas que se celebran el próximo domingo, para analizar el plan de reestructuración presentado por la empresa canadiense Magna para hacerse con el control de la compañía. La Comisión Europea se comprometió de nuevo a analizar cuidadosamente cualquier ayuda pública que se conceda a Opel con el objetivo de garantizar que no esté condicionada a criterios políticos sino que responda únicamente a motivos económicos.